Elegir el fleje adecuado se traduce en seguridad y tranquilidad a la hora de transportar una carga. El sistema de flejado tiene que ser capaz de mantener la carga agrupada y estable durante su manipulación, almacenamiento y transporte. Por lo que las características del producto y las condiciones a las que estará sometido son determinantes.

Cada tipo de carga y la forma en la que se prepara para su transporte plantea diferentes necesidades. Conocer las preguntas clave, hará que la elección del fleje contribuya a un transporte sin incidentes.

Qué debes tener en cuenta para elegir un fleje

Antes de elegir un fleje conviene analizar determinados factores que pueden modificar la elección final. A continuación, respondemos a diferentes cuestiones que debes hacerte para elegir el mejor fleje para tu carga. Con esta información podremos determinar el material y las características que mejor se adaptan a cada aplicación.

La forma y las dimensiones de la carga determinarán cómo debe colocarse el fleje y qué prestaciones necesitamos para mantenerla unida.

El peso es uno de los factores más importantes, pero no debe analizarse de forma aislada. También hay que valorar si la mercancía puede desplazarse, si está correctamente agrupada y qué tensión necesita el fleje para mantenerla estable durante la manipulación y el transporte.

El fleje puede utilizarse directamente sobre determinados productos, sobre cajas o como complemento de otros sistemas de embalaje. En una carga paletizada, por ejemplo, puede combinarse con film para conseguir una mayor estabilidad durante el transporte.

Si la mercancía va a permanecer en el exterior, estará expuesta a humedad, radiación solar o cambios de temperatura que conviene tener en cuenta. También importa la duración del almacenamiento y las condiciones que tendrá que soportar la carga durante su recorrido.

La elección tampoco es independiente de la forma en que se va a aplicar el fleje. No se utilizarán necesariamente las mismas características para un proceso manual que para una flejadora semiautomática o una línea automática. El equipo, la velocidad de trabajo y el tipo de unión condicionan el fleje que puede utilizarse.

Una vez conocidas las características de la carga, hay que determinar qué resistencia necesita el fleje y qué ancho y espesor son adecuados. Utilizar un fleje con prestaciones insuficientes puede comprometer la estabilidad de la carga, pero utilizar uno sobredimensionado también puede suponer un consumo innecesario de material. Por eso, la elección debe ajustarse a las necesidades reales de la aplicación.

¿Qué materiales de fleje existen?

El mercado ofrece diferentes materiales y soluciones de flejado, cada uno con unas características determinadas.

El fleje de acero, por ejemplo, continúa utilizándose en aplicaciones que requieren unas prestaciones concretas, especialmente en cargas muy pesadas o con determinadas exigencias industriales.

Sin embargo, para muchas aplicaciones de embalaje industrial, los flejes de plástico ofrecen una combinación de resistencia, facilidad de manipulación y versatilidad especialmente interesante. Entre ellos destacan principalmente el fleje de polipropileno (PP) y el fleje de poliéster (PET).

  • El fleje PP es una solución habitual para cargas ligeras y medias y puede utilizarse tanto en procesos manuales como automatizados. Su flexibilidad y facilidad de manipulación lo convierten en una opción adecuada para diferentes tipos de embalaje.

  • El fleje PET, por su parte, ofrece una elevada resistencia a la tracción y un buen comportamiento en aplicaciones donde la carga necesita unas mayores prestaciones. Además, no presenta los problemas de corrosión asociados a los flejes metálicos y mantiene un buen comportamiento frente a determinadas condiciones ambientales.

Leer más

En qué aplicaciones es mejor el fleje PP y el fleje PET.

Leer más

Una gran ventaja de los flejes de plástico es que son personalizables, pudiendo incorporar información de identificación, trazabilidad o la propia marca. En estos casos, la elección del fleje responde a varias necesidades al mismo tiempo.

Valorar otras características del fleje

Cada situación requerirá un fleje diferente, y la mejor será aquella que consiga asegurar la mercancía con las prestaciones necesarias, sin utilizar más material del requerido y siendo compatible con el sistema de trabajo de la empresa.

Por eso, antes de solicitar un fleje conviene tener claras las respuestas a las preguntas formuladas más arriba.

Tras la elección del material adecuado se pueden ajustar características como el ancho y la resistencia, calcular la cantidad de fleje necesaria para una determinada carga, e incluso valorar si el proceso se puede optimizar mediante herramientas o maquinaria de flejado.

En Comosa Strapp fabricamos y suministramos flejes para diferentes aplicaciones industriales y podemos ayudarte a determinar qué solución se adapta mejor a tus necesidades. Ponte en contacto con nosotros si necesitas asesoramiento o realizar un pedido.