Cuando sabemos que necesitamos un fleje de plástico, una de las primeras decisiones es escoger entre fleje de polipropileno (PP) y fleje de poliéster (PET). Ambos se utilizan para cerrar cajas, agrupar productos y asegurar cargas durante su manipulación y transporte, pero sus características no son exactamente las mismas.
La elección va mucho más allá que hacerla por el precio o por el material. El peso de la carga, la tensión que necesita, el tipo de producto, las condiciones de almacenamiento y transporte y el sistema de flejado utilizado son algunos de los factores que determinarán cuál resulta más adecuado.
Además, dentro de cada material existen diferentes anchos y espesores. Por tanto, decir que una carga necesita “fleje PET” o “fleje PP” es solo el primer paso: después habrá que determinar qué especificación concreta necesita.
Fleje PP o PET: diferencias y aplicaciones
Fleje PP
El fleje PP (o polipropileno), destaca por su ligereza, flexibilidad y coste. Es una solución habitual para cerrar cajas y paquetes, agrupar productos y asegurar cargas ligeras y medias. Puede utilizarse tanto en procesos manuales como en flejadoras semiautomáticas y automáticas.
Resistencia
La resistencia depende de la medida y el espesor. Por ejemplo:
¿Cuándo puede ser una buena opción?
A tener en cuenta
Su resistencia y comportamiento dependen de la medida seleccionada y, frente al PET, ofrece menores prestaciones cuando la aplicación requiere una elevada resistencia a la tracción o una mayor estabilidad de la carga.
Fleje PET
El fleje PET ofrece una mayor resistencia a la tracción y está especialmente indicado para cargas que necesitan unas prestaciones mecánicas superiores. Además, no se oxida, por lo que constituye una alternativa al fleje de acero en determinadas aplicaciones.
Resistencia
También encontramos diferentes prestaciones según sus dimensiones:
¿Cuándo puede ser una buena opción?
A tener en cuenta
Su coste es superior al del PP, pero sus mayores prestaciones pueden justificarlo cuando la carga requiere una resistencia superior. Además, existen soluciones PET para flejado manual y automático, por lo que no es necesario asociarlo exclusivamente a procesos mecanizados.
Entonces, ¿cuándo elegir PP y cuándo PET?
La elección no debería reducirse a “PP para cargas ligeras y PET para cargas pesadas”. Esa comparación puede servir como primera aproximación, pero en una aplicación industrial necesitamos conocer algo más.
En ambos casos, la decisión final dependerá de la resistencia necesaria, el ancho y espesor del fleje y el sistema de aplicación. Por eso, una vez elegido el material, todavía queda determinar qué especificación concreta necesita la carga.
Si todavía no tienes claras esas necesidades, hay que tener en cuenta algunas variables para saber elegir como el peso, estabilidad y sistema de aplicación para seleccionar el fleje que responde mejor a cada situación.
Esta elección tiene una repercusión directa sobre el consumo de material y el funcionamiento del proceso de embalaje. Utilizar un fleje insuficiente o de especificaciones superiores encarece considerablemente el coste del embalaje.
En Comosa Strapp fabricamos fleje PP y fleje PET en diferentes medidas, espesores y características, tanto para aplicaciones manuales como para sistemas automatizados. Ponte en contacto con nosotros para pedir tu fleje, así como solicitar asesoramiento para determinar cuál es la solución que se adapta mejor a tu aplicación.