No hay duda de que el último paso de un embalaje seguro es el flejado. De esta forma, la carga consigue quedarse en una posición fija durante el transporte y llegar al cliente en condiciones perfectas. Ahora bien, para que funcione correctamente hay que saber cuál es la forma adecuada de flejar una caja, que es lo que trataremos en este artículo.

Hay que destacar que existen flejadoras manuales, semiautomáticas y automáticas, aunque hoy solo te hablaremos de los primeros dos métodos.

Flejadora manual

En primer lugar, te mostramos cómo utilizar una flejadora manual. Antes de nada, rodea la caja con el fleje, asegurándote que la zona de unión quede en la zona superior para que sea más fácil hacer el resto de operaciones. Una vez esté conseguido, deberás pasar el fleje por las ranuras de la flejadora y tensarlo. Cuando se encuentre en el punto idóneo, se coloca una hebilla metálica (también llamadas uniones y cantoneras)  entre las uniones para más tarde remacharla. Este paso se lleva a cabo bajando las palancas de la flejadora y ejerciendo presión.

Aconsejamos emplear un carro devanador, que evita que haya enredos y giros en el fleje, además de dejarlo ordenado. Como tiene ruedas, es de fácil transporte para utilizar en cualquier área. También tiene una bandeja en la superficie para almacenar las uniones y cantoneras, y evitar así su pérdida.

Flejadora semiautomática

En segundo lugar, la flejadora semiautomática funciona de una forma muy similar a la manual, con la diferencia de que al insertar la punta del fleje en la flejadora, se tensa de forma automática y el paquete queda ya sellado. Se simplifica mucho el proceso. Este método es ideal para empaquetar conjuntos de cajas del mismo tamaño.

En conclusión, para ambos métodos recomendamos haber cerrado el paquete o caja previamente con cinta adhesiva.

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